PIZ es la plataforma donde tu empresa hace toda su compra —desde homologar al proveedor hasta pagarle la factura— con las reglas que tu organización define, y dejando registrado quién pidió, quién aprobó y por qué se eligió a ese proveedor.
Compradores y proveedores trabajan adentro, viendo el mismo estado. Hecha para el Perú.
Cada etapa deja su registro. En cualquier momento se puede responder en qué estado está una compra y quién la movió.
Tu checklist, con peso por documento y vencimientos. Homologado solo al 100%: no hay aprobación a medias.
Convocatoria abierta, subasta inversa en vivo o contratación directa, según el tramo de monto que definiste.
Firmas configurables por monto. El gasto se puede repartir entre varios centros de costo, con su porcentaje.
Factura contra orden, con guía sellada o HES. El proveedor sigue el estado hasta Pagado sin llamar a nadie.
Casi cualquier software de compras te deja corregir lo que ya pasó. En PIZ lo aprobado queda fijo y corregir obliga a emitir algo nuevo, que deja rastro. Varias de estas reglas limitan al propio comprador — y eso es justamente lo que vuelve defendible el resultado.
Las propuestas quedan bajo llave hasta la fecha de evaluación que tú mismo fijaste. Ves cuántas llegaron, no de quién ni por cuánto.
El proveedor no la edita ni la reenvía, ni aunque después se amplíe el plazo.
Modificarla emite una orden nueva, con su correlativo, y la original queda intacta en el historial.
Hasta que no entra la última firma, el proveedor sigue viendo su oferta en evaluación. Ahí se avisa al ganador y a los demás.
El expediente vuelve a revisión aunque los documentos estén completos. Es la protección contra el fraude de facturas más común.
Si alguien puja en el último minuto, la ventana se extiende. Y la sala es anónima: cada quien ve su posición, no quiénes son los demás.
No es un flujo único. Según lo que compres y cuánto cueste, PIZ te da la modalidad que corresponde — y todo lo que viene después de adjudicar.
Publicas, PIZ invita automáticamente a los proveedores de esas categorías, responden consultas y cotizan. El comparador las pone lado a lado con tus criterios.
Sala anónima donde los proveedores pujan a la baja contra tu presupuesto. Se extiende sola si alguien puja al filo, y el empate lo define quién ofertó primero.
Para lo chico y urgente, a un proveedor ya homologado. Con un tope en soles, y un permiso por usuario que puede hacer que la orden nazca aprobada sin firma.
Precio amarrado por un período, consumido con órdenes a demanda. Con saldo y consumo a la vista, alertas al acercarse al techo, y adendas que amplían el mismo contrato.
Cada unidad con su presupuesto. Al aprobarse la orden, el monto queda comprometido — y una misma compra se puede repartir entre varias unidades con su porcentaje.
Un directorio que crece con cada convocatoria que publicas. Explora proveedores nuevos y mira cómo los valora tu empresa y cómo los valora el resto de organizaciones de PIZ.
Un chat que responde sobre tus propias compras, y un agente que lee los documentos de las propuestas y sugiere puntaje técnico con su justificación. Sugiere: nunca decide.
La solicitud de pedido entra por API desde SAP, Oracle u otro, se convierte en convocatoria, y la factura vuelve a tu sistema. Sin volver a digitar nada.
Ahorro, ciclo de vida de la compra, concentración de gasto y salud competitiva. Y la evaluación del proveedor, que hay que hacer antes de aprobarle la factura.
No es una plataforma traducida: las validaciones son peruanas.
PIZ es la plataforma donde una empresa compra y, meses después, puede sustentar por qué compró así. Cubre el ciclo completo —homologación del proveedor, convocatoria, cotizaciones, adjudicación, orden de compra con firmas, factura y pago— y deja registrado en cada paso quién pidió, quién aprobó y con qué criterio se eligió. Compradores y proveedores trabajan dentro del mismo proceso, viendo el mismo estado. Está construida para el mercado peruano.
No, y es a propósito. Las propuestas quedan bajo llave hasta la fecha de la etapa de evaluación que tú mismo definiste en el cronograma. Antes de esa fecha ves cuántas cotizaciones llegaron, pero no de quién ni por cuánto. El comparador y sus exportables respetan el mismo bloqueo. Es un candado del comprador contra sí mismo, para que la competencia sea real y defendible.
No se reescribe. Modificar una orden aprobada emite una orden NUEVA, con su propio correlativo, contra la misma adjudicación; la original queda marcada como modificada y se conserva intacta en el historial. La nueva vuelve a pasar por firmas. El mismo principio rige para la cotización enviada, el documento aprobado y la evaluación del proveedor: nada de lo aprobado se sobrescribe.
Cuando la orden de compra reúne todas las firmas, no antes. Aunque puertas adentro ya esté adjudicado, el proveedor sigue viendo su cotización "en evaluación". En el momento en que entra la última firma, PIZ avisa al ganador y también a los que no fueron seleccionados. Así nadie negocia con una adjudicación que todavía no está aprobada internamente.
Cada organización compradora arma su propio checklist, y cada documento lleva un peso porcentual y una fecha de vencimiento. El proveedor queda homologado solo al 100% del puntaje, no hay aprobación parcial, y la homologación vence al año aunque todo siga en regla. Si el proveedor cambia su cuenta bancaria, el expediente vuelve a revisión y se bloquea aunque los documentos estén completos: es la protección contra el fraude de facturas más común.
Con tramos. Cada organización define, por tipo de compra y rango de monto, qué modalidad corresponde y cuántas cotizaciones exige como mínimo; si no se alcanza ese mínimo, PIZ no deja adjudicar. Y para lo chico existe la contratación directa, con un tope en soles y un permiso que se habilita usuario por usuario. Cuando el camino formal es rápido para una compra de S/ 600, nadie necesita el atajo.
No. El ERP registra y contabiliza; PIZ resuelve lo que el ERP no cubre bien, que es trabajar con gente de fuera de tu empresa: invitar, cotizar, comparar, aprobar y hacer seguimiento. Se integra por API con SAP, Oracle u otros: la solicitud de pedido nace en tu ERP, el proceso ocurre en PIZ y el resultado vuelve. Cambiar de ERP es un proyecto de años; poner esta capa encima, no.
Verifica el RUC contra SUNAT y compara ocho campos del proveedor (estado, condición, domicilio fiscal, actividad económica y otros) entre lo que tiene PIZ y lo que dice SUNAT hoy. Valida el tope de contratación directa convirtiendo dólares a soles con el tipo de cambio venta SUNAT del día. Y habla en HES, guía de remisión sellada, detracciones, CCI y SOLPED, porque así se compra acá.
Se empieza gratis y sin tarjeta, hasta la décima orden de compra aprobada con todas sus firmas o seis meses desde la activación, lo que ocurra primero. Después se cobra por licencia mensual. El plan base incluye un comprador, un aprobador, un auditor, un jefe de compras y un administrador; solo se paga lo adicional. Para el proveedor, registrarse, homologarse y cotizar es siempre gratis.
Hasta tu décima orden de compra aprobada con todas sus firmas, o seis meses desde la activación, lo que ocurra primero.